Tienes del chelo el cálido sonido,
resonancia de claras maravillas,
preso de ti, cautivo en tus rodillas,
latiendo en el compás de tus latidos.
Cordal de blanca luz, dolor herido,
barroco corazón, arco, varilla,
madera del sauzal y antes semilla,
desatando la voz de los sentidos.
A lo largo del mástil te encadenas,
prisión de dulce sed, celeste pena
de música encendida.
Cuatro cuerdas te ciñen la cintura,
gozosa partitura de la vida
Carlos Casellas
9/3/08
chelamente
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1 comentario:
Otro beso por aquí, chelamente.
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