El aliento vivo de la noche
deja un poso de mar
en el alfeizar.
y cómo tras el cristal
lo oscuro toma cuerpo,
cómo bajo manto solar
vive lo que parecía muerto.
Estrellas despiden su luz,
busco tu recuerdo en el cielo
y en el paso alegre del alba
se libra el suelo de escarcha
para revelar huellas
que llevan a tu hogar.
Ventana queda huérfana
cuando mis pies hollan la senda.
Félix Padrecito



Pulsos y pizzicatos