Nña chelista,
para que te desvista
con estos dedos,
cambias de ropa,
alazán que galopas,
llena de miedos,
por mi cintura,
con la boca madura
de tanto beso;
roja manzana,
de corteza y de ganas,
de leve peso.
Niña que lates,
con acordes granates
de claro cielo,
llevo en la boca,
cada cuerda que tocas...
Yo soy el chelo.
Carlos Casellas
11/3/08
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 comentarios:
Gracias por todo poeta.
No había visto tu mensaje de agradecimiento aquí; gracias a ti, porque siempre me gustó escribirte.
Te beso mucho.
Publicar un comentario